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El masónico y diabólica-mente prosionista "Experimento Behring" marcha viento en popa... |
Behring, el monstruo del lago Tyrifjorden, usó hasta balas expansivas que están prohibidas en los conflictos bélicos y las suministra sólo el ejército de élite de la OTAN. El tiempo ya fue olvidando el asunto a una extraña indiferencia (perplejidad incluso) entre la inmensa mayoría de la gente, con ayuda también de las misteriosas circunstancias contradictorias debidas a una fuerte incoherencia entre su inédita doctrina y la realidad de los hechos, pero al final... ¡BAH! como si no hubiera pasado nada de nada... hasta... hasta que comienza salir a la luz esta esperada noticia de que el terrorista ultrasionista de tan sádicos a la vez que monstruosos crimenes con (subrayen también conmigo) agravante de racismo y xenofobia en grado sumo (salvaje-mente probada por su maratoniano eBook* además, que podéis leer on-line a través de este mismo espacio para su análisis personal y donde el empresario de Oslo, muy adiestrado en el arte de la guerra paramilitar, expone de una manera concienzuda sus planes de exterminio sangriento en Europa -incluso podemos descubrir sin dificultades por ahí: en las espesas ciberselvas o no (mirar por youtube), que tiene hasta valientes defensores que justifican sin escrúpulos la limpieza étnica en el viejo continente- y por supuesto nos referimos también a sus antiguos foros de desahogo ultraderechista). Curioso recordar como Anders, aprovechando su engañador uniforme de agente especial de la policía, usó hasta balas expansivas (las que explotan con deflagración múltiple dentro del cuerpo) que están prohibidas en los conflictos bélicos desde 1899 y que muy difícilmente sólo las puede suministrar el ejército de élite de la OTAN. Una organización que arrasa y trabaja sin escrúpulos exclusivamente para los intereses estadounidenses (última víctima: la petrolífera Libia, p.ej., o el pais más próspero de África antes de la guerra) realizó operaciones secretas hasta un día antes en la capital teutónica al igual que sucedió en Madrid el fatídico 11M* (Ref.: pinchar AQUÍ)
De nuevo nos sorprende lo más increíble todavía. Sabemos que por una simple falta pueden en no pocas ocasiones hundirnos sin compasión (habiendo siendo incluso más inocentes que un inocentón -ésta suele ser la simplona causa!-). En cambio, por un delito de alto nivel (sonados si mediáticos atentados terroristas, p.ej.) hoy en día intuyes que con un poco de suerte e influyentes amigos, tal vez hasta te pueden premiar como famosísimo héroe "rebelucionario", tal vez un cómodo puesto en el congreso y con tu ilustrado lugar en la Wikipedia*. Una de las máximas de este ya popular personaje, no tan loco, interesado obsesivamente en la lucha a favor del imperialismo israelí en Europa (sionismo*) contradice su maquiavélica doctrina: "Una persona con una creencia iguala la fuerza de 100.000 que solo tengan intereses".
Sin ánimo de alimentar más aún el cansino e histórico pre-juicio antimasónico, esta vez me rindo a tan amarga e-videncia. En un artículo anterior* sobre Breivik podemos leer en un pie de foto (PINCHAR AQUÍ) como cierta inocencia exculpatoria (impunidad protectora del llamado hermano -"fraternidad" que se jura por fidelidad sagrada a los superiores de la orden en una prueba iniciática de ingreso-) viene simbolizada por esos guantes blancos pertenecientes a la más básica indumentaria masónica (mucho más tratándose de un maestro masón de grado 3 según el antiguo rito cristiano rectificado de las ódenes escandinavas) ¡Desde luego! se trató de nuevo de una operación terrorista de otánico guante blanco* (numerosos miembros del Pentágono pertenecen a influyentes logias masónicas). Me callo por ahora, confiando en que la amarga verdad no será hija de la corrupta autoridad sino del tiempo de las desengañadas conciencias...